Blog

Evolución de la Cirugía Laparoscópica Avanzada

Historia de la Cirugía Laparoscópica

La evolución de la Cirugía Laparoscópica en los últimos 25 años ha sido vertiginosa pero resulta sorprendente que, para conocer los orígenes de la laparoscopia, tengamos que remontarnos al siglo V a.C. cuando Hipócrates (o mejor dicho, la escuela hipocrática) describía en los Tratados hipocráticos la forma y usos del espéculo rectal y vaginal (si deseáis ampliar información sobre los espéculos de la Antigua Roma encontrados en Pompeya, os recomiendo el siguiente artículo de Tomás Cabacas: http://tomascabacas.com/especulos-de-la-antigua-roma/).

Probablemente (según sus obras), el primer hombre que realizó una intervención similar a la laparoscopia fue el considerado padre de la cirugía Abul Qasim Khalaf ibn al-Abbas al- Zahrawi, conocido como Abulcasis, médico y científico nacido en Madinat al-Zahra (a 8km de Córdoba) en el año 936.

Aunque sin duda, en esta evolución histórica de la endoscopia, debemos mencionar a Philipp Bozzini (1773-1809). Con 31 años se dedicó por completo al desarrollo de un endoscopio con luz artificial conocido como Lichtleiter. A pesar de lo modesto que era el instrumento de Bozzini compuesto por una vela de cera, espejos y un espéculo (imaginad los problemas que tendrían con la poca intensidad de la luz de la vela y el humo que generaba) fue la semilla de los endoscopios modernos.

Conductor de luz de Bozzini con diversos espéculos

Ya en 1910, el pionero Hans Christian Jacobaeus (1879-1937), internista sueco, realizó el primer diagnóstico por toracoscópica con cistoscopio en un paciente con tuberculosis. A pesar de las lógicas limitaciones en el instrumental de la época, ya se mostró muy entusiasmado con el método y sus resultados en su primer articulo publicado. En dicho artículo, describió sus hallazgos y esbozó una amplia gama de aplicaciones. En 1912, ya había practicado 97 laparoscopias en Estocolmo. Jacobaeus era conocido por ser un defensor a ultranza de la laparoscopia haciendo todo lo posible para popularizar dicha técnica.

Recordemos también que unos años antes, en 1901, el alemán George Kelling (1866-1945), llevó a cabo experimentos con cientos de cadáveres y perros usando un esofagoscopio que el mismo ideó y un sistema óptico diseñado por Nitze. Pero finalmente, no publicó nada respecto a la endoscopia de una cavidad abdominal cerrada y pensó que la endoscopia abdominal tenía poco futuro.

El hepatólogo Heinz Kalk desarrolló un laparascopio con nuevos sistemas de lentes en 1929 y publicó más de 20 artículos sobre la laparoscopia, incluyendo una monografía en un trabajo conjunto con W. Brühl en 1951. Kalk es considerado por muchos como el padre de la laparoscopia moderna.

En 1937, el norteamericano John C. Ruddock publicó 500 casos con resultados satisfactorios en el campo de la laparoscopia diagnóstica y toma de biopsia, mejorando la técnica con un instrumento que permitía la electrocoagulación.

En 1952, Fourestier mejoró el laparoscopio sustituyendo las bombillas que se usaban hasta entonces por una varilla de cuarzo que conducía el haz de luz desde el exterior hasta la cavidad abdominal.

En 1960, el ginecólogo e ingeniero alemán Kurt Semm publica sus experiencias y avances contribuyendo enormemente a la mejora de las técnicas quirúrgicas de aquel momento. Entre otras mejoras, aportó un insuflador que registra la presión abdominal, el uso de la luz fría; más tarde, el conocido cable de fibra óptica, un sistema de irrigación y aspiración, un instrumento para realizar suturas, un simulador para prácticas, etc.

Desde entonces, la cirugía laparoscópica ha evolucionado enormemente, sobretodo en los últimos 30 años, gracias a cirujanos como Henk de Kok, H. M. Hasson, Eric Mühe (en 1985 realizó la primera colecistectomía laparoscópica junto con Francois Dubois), Aldo Kleiman, Phillipe Mouret o Jacques Perissat. Incluso, la cirugía por laparoscopia ha influido notablemente en otras técnicas convencionales. La cirugía laparoscópica avanzada está cada vez más extendida entre los cirujanos, dado los numerosos beneficios que aporta a los pacientes (ventajas en el postoperatorio, en el tiempo de hospitalización, los resultados estéticos, reducción de infecciones) y sin ninguno de los lógicos inconvenientes que tenían hace años los padres de la cirugía.

Escrito en: Historia

Deja un comentario (0) ↓

Deja un comentario